viernes, 17 de junio de 2016

Educación a Distancia Vs. Educación Presencial

Educación Presencial Vs. Educación a Distancia

Diferencias y Semejanzas


   Cuando se habla de educación a distancia, se hace referencia a una estrategia educativa fundamentada en el uso de las nuevas tecnologías, estructuras flexibles y métodos didácticos altamente eficientes en el proceso enseñanza-aprendizaje, que permiten que las condiciones de tiempo, espacio, ocupación o edad de los estudiantes no sean factores limitantes para el aprendizaje. Mientras que la educación presencial es aquella que requiere de una estadía obligatoria en el aula para poder dirigir el aprendizaje por medio del profesor, quien en su función más tradicional explica, aclara, comunica ideas y experiencias; el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje se da en la misma dimensión espacio-temporal. 

   Basado en lo anterior, es posible afirmar entonces, que la semejanza más notable entre ambas es su propósito, pues el resultado final buscado siempre es el aprendizaje del estudiante; la diferencia se presenta en los métodos utilizados por cada modalidad.

   Siguiendo este orden de ideas, no está fuera de la realidad inferir que debido a los diferentes aproches que utilizan la educación presencial y la EaD, cada una atrae una población distinta, que basa su elección debido a lo que cada modalidad puede ofrecer y como ellas pueden o no adaptarse a sus necesidades específicas. Así pues, García Aretio (2001) expresa que “los sistemas de enseñanza a distancia se han establecido generalmente para atender a una población adulta que aprende y se manifiesta de manera diferente al niño, adolescente o joven, habituales usuarios las realizaciones convencionales”.


 De acuerdo a esto, se trabaja bajo la hipótesis que el estudiante a distancia es una persona madura, interesada en su propia formación lo que lo hace responsable, motivado, perseverante y disciplinado, por lo general con una ocupación establecida, lo que implica que debe estudiar cuando los demás descansan, y tiene un interés particular en el bienestar familiar, la percepción social y el ascenso laboral. 
Mientras que el estudiante presencial, usualmente adolescentes o adultos jóvenes, se dedica solo al estudio, se interés se concentra mayormente en la diversión y juegos, muestra una menor motivación y nivel de responsabilidad, además de disfrutar de una disculpa inmediata ante sus fallos, lo que pudiera causar una indiferencia ante resultados negativos.



  Por otro lado, cabe resaltar el grado de separación de profesor y alumno en una y otra forma de enseñar. En los sistemas presenciales la enseñanza-aprendizaje se basa
esencialmente en la relación cara a cara de profesor y alumnos para la transmisión de la información, generalmente producida en el aula real, en los sistemas a distancia, esta relación queda diferida en espacio y, en buena parte del proceso, en el tiempo, pues se produce en un entorno virtual. Asimismo, en la enseñanza a distancia el aprendizaje se basa en el estudio mayormente independiente por parte del alumno, con materiales específicamente elaborados para ello conjuntamente con lo que él investigue por cuenta propia.

   Existen varios elementos que se encuentran presentes, en mayor o menor medida, en ambas formas de enseñanza, por ejemplo, el apoyo docente y las estrategias de enseñanzas, mientras que en la EaD el profesor actúa como un tutor, que se enfoca en la motivación y potenciación del aprendizaje independiente y autónomo, y que requiere por ejemplo, de una planificación muy detallada y refinada; en la forma presencial el profesor es quien imparte el conocimiento de manera unidireccional, y donde el alumno investiga de manera independiente solo cuando existe alguna duda no aclarada o por instancia del maestro para realizar alguna actividad.

   También es importante mencionar el aprendizaje individual y colaborativo, ambos presentes, sin embargo, el individual se encuentra de mayor forma en la EaD, pues debido a la ausencia de la presencia cara a cara del profesor el estudiante se ve en la necesidad de esforzarse más al momento de estudiar, volviéndose autónomo en cuanto a espacio, tiempo, estilo y ritmo de su aprendizaje. 

   Por su parte, el aprendizaje colaborativo, es naturalmente propio del estudio presencial, debido a la presencia de otros estudiantes que forman grupos sociales y de estudios, pero esto es algo que poco a poco ha ido cambiando en la EaD gracias a las nuevas herramientas que se han creado para la interacción e interactividad profesor- estudiante, estudiante-estudiante y grupal, esta colaboración puede incluso ser de carácter internacional, pues la población de la EaD se encuentra, por lo general, mucho más dispersa geográficamente que la población de la modalidad presencial.

   Por último, no se debe olvidar el uso de las TIC. La utilización de estos recursos facilitadores del aprendizaje y de la comunicación no es exclusiva de la EaD (García, 2012). En la enseñanza presencial, se utilizan cada vez más materiales didácticos como complemento de los impresos generalmente usados, y de la intervención directa del docente, con el fin de acortar las distancias entre lo logrado y lo propuesto a nivel educacional (Pereira, SF). En la enseñanza a distancia, se considera el uso integrado de los recursos básicos y complementarios, así como las nuevas herramientas, como característica propia que, además ha impulsado el reciente crecimiento y la eficacia de esta modalidad educativa.

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